La carne de canguro supone un grave riesgo para la salud pública


4 enero 2016

Thieme: “Alto a la importación de carne de canguro”

Marianne Thieme quiere cerrar las puertas de Holanda y Europa a los productos con carne de canguro. La producción de carne de canguro en Australia supone un grave atentado contra el bienestar animal, con prácticas como matar a los más jóvenes a base de garrotazos y dejar abandonados a su suerte a canguros malheridos. Además, la carne de estos animales implica graves riesgos para la salud pública. Por eso, el PvdD solicita el veto a la importación a través de nuevas preguntas parlamentarias.

Kangeroes

Matar canguros con el fin de usar la carne como producto de consumo trae consigo graves problemas de bienestar animal. Los canguros jóvenes mueren a base de garrotazos, porque el gobierno australiano lo considera el método más humano. Los ejemplares más mayores reciben un disparo, quedando sus crías con la única perspectiva de caer en las garras de algún depredador o morir de hambre. Además, aquellos canguros que reciben el disparo en un sitio que no sea la cabeza, quedan también abandonados a su suerte, puesto que la carne de canguro solo se puede vender en caso de muerte por disparo en la cabeza.

E. coli y salmonela
Además de suponer un grave atentado contra el bienestar animal, la carne de canguro implica graves riesgos para la salud pública. Múltiples estudios demuestran que la carne contiene altos porcentajes de E. coli (bacteria del intestino) y puede estar contaminada con salmonela y toxoplasma gondii.

Según un estudio de las autoridades alimentarias de Australia, la industria de la carne de canguro ignora de forma flagrante las prescripciones higiénicas más básicas. Los cuerpos se cuelgan de ganchos oxidados, animales vivos y muertos comparten los mismos espacios, hay escasez de agua, falta de higiene y riesgo elevado de contagios cruzados.

Veto a la importación en California y Rusia
Mientras que otros países como Rusia o el estado norteamericano de California ya han hecho efectivo el veto a la importación, Holanda importa actualmente casi 800.000 toneladas anuales de productos con carne de canguro, lo cual supone un incremento del 400 % desde 2007 y un 17 % de la producción total de Australia, colocando a Holanda entre los principales compradores de carne de canguro del mundo.

Por todo ello, Marianne Thieme, presidenta del grupo parlamentario del PvdD, ha solicitado mediante preguntas parlamentarias la prohibición a la importación de productos con carne de canguro. Thieme: “El sacrificio de focas a golpe de garrota ya condujo antes a un veto a la importación de piel de foca. Ahora que se utiliza este mismo método cruel con los canguros, tanto Holanda como Europa deben decir “no” a la carne de canguro. Además, se ha constatado que el consumo de carne de canguro implica graves riesgos para la salud debido, entre otras cosas, a la presencia de bacterias peligrosas”.

El PvdD colabora con el Animal Justice Party de Australia.