El Partido por los Animales convoca a todos a mani­festarse en contra de la desa­strosa pesca eléctrica


22 noviembre 2017

Este 21 de noviembre, la Comisión de Asuntos Marítimos y Pesca del Parlamento Europeo votará sobre la pesca a pulso, también conocido como pesca eléctrica. El Consejo de Ministros de la Unión Europeo quiere limitar esta nueva forma de pesca. En cambio, el gobierno holandés está ejerciendo mucha presión para legalizar la pesca a pulso incondicionalmente. Por lo tanto, la europarlamentaria del Partido por los Animales, Anja Hazekamp, formó junto con varios científicos y ONG un frente para evitarlo. La pesca eléctrica conlleva riesgos innecesarios para la vida marina y en el futuro afectará a todos nosotros. “Por el momento la pesca (eléctrica) sostenible sigue siendo una cuenta de hadas”, según Hazekamp y por lo tanto convoca a todos a firmar la petición en contra de la pesca a pulso.

La controversial pesca a pulso es una técnica para atrapar peces arrastrando hilos eléctricos sobre el fondo del mar que emiten leves choques. Los peces que se encuentran allí, se levantan del fondo y son atrapados en una red de arrastre. Por el momento, la pesca eléctrica es prohibida en la Unión Europea, pero grupos de interés han logrado convencer a la Comisión Europea permitirlo en forma limitada.

Además, el gobierno holandés quiere ir aún más lejos y permitir la pesca a pulso de forma ilimitada como si fuera un método de pesca ‘convencional’. El gobierno de Holanda y los grupos de interés de la pesca pretenden que la pesca a pulso es sostenible y que toma en cuenta el bienestar de los animales. Consideran que la pesca a pulso es igual que las otras técnicas de pesca clásica. Están creando una imagen engañosa y olvidan los aspectos negativos. Pruebas aplicadas a la pesca a pulso muestran que esta técnica puede resultar en daños graves y la muerte de los peces. Además, este método forma un gran riesgo para el ecosistema marino. Al ser expuesto prolongadamente a la electricidad de baja intensidad, es posible que se cambiará la composición química del lecho marino y que se afectará la vida allí. Muchas de las especies de peces son sensibles a la electricidad: tiburones y rayas la utilizan cuando caza.

La desertificación del océano

Otro riesgo es que —por el uso de los equipos más ligeros de la pesca a pulso— es posible pescar en áreas que antes no eran accesibles. Significa que nuestras aguas están en peligro de quedarse vacías. Esto, mientras que en un reporte de las Naciones Unidos se señaló anteriormente que si sigamos así, en el 2050 ya no habrá un solo pez en el océano. En el reporte, los expertos indican que un desastre en el sector pesquero solamente se puede evitar si los gobiernos cortan subsidios a las flotas pesqueras y asignan zonas protegidas para ofrecer más espacio a los peces para así lograr que los ecosistemas y las especies de peces tengan una oportunidad de recuperarse.

El sector pesquero holandesa es cómplice en cuanto al saqueo de las aguas europeas. La sobreexplotación de ciertas especies de peces llega hasta el 88% de los cuales el 30% probablemente no se recuperará jamás. El Partido por los Animales opina que se tienen que prohibir las formas destructivas de pesca (eléctrica o no). Posibles métodos alternativos de pesca solamente se deberían permitir cuando cumplan con los criterios estrictos de la sostenibilidad, poniendo el bienestar de los animales como punto central.

Firma la petición

La europarlamentaria del Partido por los Animales, Anja Hazekamp comenta: “La pesca a pulso tiene consecuencias desastrosas para la frágil flora y fauna submarina. Este método permite la pesca a gran escala, mientras que en realidad debemos reducirla. Las poblaciones de peces en Europa se han disminuido de tal forma que los esfuerzos de la industria pesquera ya no son rentables. En vez de permitir la recuperación de las poblaciones de peces, la industria ha decidido acabar con todas las reservas pesqueras, como señalan los científicos. La pesca a pulso hace que nuestro océano se vuelve un cementerio. Por lo tanto debemos luchar en contra de esto con todos nuestro esfuerzas.”

Hazekamp convoca en colaboración con un grupo de científicos y ONG a todos para firmar la petición en contra de la pesca a pulso. Más de 55 mil personas ya han firmado la petición.