Worldlog Semana 46 – 2009


13 noviembre 2009

Falta menos de un mes para la conferencia climática cumbre en Copenhague. Es incomprensible que muchos políticos aún no quieren sentir la urgencia de una previsión duradera y ponen a un nivel bajo la protección de animales, naturaleza, medio ambiente y clima, porque ´no podemos permitirnos eso ahora´.

Sin embargo Holanda ha tenido éxito en juntar a especialistas del clima de 6 partidos políticos, entre ellos nuestro senador Niko Koffeman. ¡A continuación un artículo firmado por ellos!.

La salvación del clima pide otra economía

El éxito en Copenhague exige acuerdos mundiales para detener el cambio climático. El desastre en forma de inundaciones, escases de alimentos, fugitivos del clima que se predice para nuestra generación, sólo deja una posibilidad: aceptar un escenario no regret que conduzca a una sociedad mas duradera.

La política partidista no puede ponerse en el camino de la unión de fuerzas que pide Copenhague. Es o trabajar o después de nosotros el diluvio. Todos los que van a Conpenhague a nombre de Holanda deberían estar convencidos de esto.

Existen claros paralelos entre la crisis económica y la crisis climática.

Así como nos sorprendimos por la velocidad en que la crisis financiera tuvo lugar, así practicamente todos los científicos del clima concluyeron que el calentamiento de la tierra sucede más rápido que lo esperado y que está en peligro la biodiversidad y la seguridad de los alimentos. La recesión económica y el cambio del clima son la consecuencia de la misma falla de cálculo que podemos seguir por el mismo camino y que todo saldrá bien. Algunos científicos del clima no ven una recesión controlada como una amenaza, sino como el comienzo de una solución, necesaria para limitar la expulsión de gases de invernadero. Pero esta conciencia no entra en los líderes políticos.

El bloqueo para una previsión climática efectiva no está en la imposibilidad fisica o financiera.

Las soluciones técnicas y de previsión para una economía limpia y duradera existen y son llevadas a la práctica y estimuladas por varios países.

Con inteligentes mandamientos, estímulos y recaudaciones, Dinamarca ha tenido éxito en limitar la expulsión de gases de invernadero sin perder su prosperidad. Ese país es el pionero en la energía producida por el viento y quiere usar la mitad de toda la energía en molinos de viento. También se estimula conducir con electricidad. Deja ver que hay muchas posibilidades cuando el gobierno tiene una visión continua y desarrolla una dirección.

En Holanda no resulta bien todavía. De ciertas previsiones se pregunta si es que no hay caminos errados: nuevas centrales de carbón con un posible almacenamiento de CO2 en un futuro lejano, mezclar biocombustible con petroleo, incineración de basura como proveedor de 'electricidad verde'.

Pensamos que bien podría usarse un mecanismo de mercado para realizar la durabilidad: un precio real y honesto para mercancías, en el cual los costos sociales serían calculados en el precio final, esto significaría una gran cooperación a un modelo de vida más conciente. Con recaudaciones dirigidas a energía fósil y producción de carne, cambiaría la forma de producir y de consumir. Es más de una cosa y menos de otra. ¿Porqué prohibimos ampolletas, pedimos a la gente ir de vacaciones mas cerca de casa, pero estimulamos el consumo de carne y lácteos con impuestos?. Cuando se calculan los efectos dañinos y positivos de cada producto en el precio, el mercado por fin haría su trabajo, porque el precio refleja los costos verdaderos. Un impuesto mas bajo para productos durables o una recaudación de CO2 conectada a los costos de incineración de combustibles fósiles, conducirían la actuación del consumidor a una dirección duradera y generarían ingresos que podrían ser invertidos en energía duradera. Entonces los consumidores podrían optar por acuerdos en su propio interés y en el de sus hijos.

La ley de la disminución del límite de la necesidad nos determinan el aumento del valor en poner límites a nuestro crecimiento. Más de esto no nos hace más felices. Sufrimos de sobrepeso y de sentido de culpa porque nuestro patron de consumo sobrepasa con mucho las posibilidades regenerativas de la tierra.

Una economía duradera no sólo es buena para los países desarrollados y empresas durables, sino especialmente también para los países sub-desarrollados y los países pobres en materias primas. Comercio honesto y el uso de materias primas durables son inmejorables para ellos. Solamente una previsión real aumentará su disponibilidad de cooperación a 'Copenhague'.

La perspectiva de un acuerdo mundial, en el cual se se toma en forma común la tala de bosques, pérdida de biodiversidad, y extorsión, es la única forma de atraer a otros países para una previsión climática común y ambiciosa.

Holanda tomó a menudo la delantera, en Amsterdam se negociaron las primeras acciones, aquí apareció la primera multinacional y comenzó la primera revolución industrial en Zaanstreek (un comunidad holandesa). El molino de viento, entonces impulsor de la revolución, es ahora la base de una previsión de energía duradera. Nuevamente tendremos que demostrar en Copenhague que estamos concientes de la urgencia y de las soluciones creativas que esto entrega.

¡Hasta la próxima semana!