Wordlog de Marianne Thieme del 7 de noviembre de 2017


7 noviembre 2017

En el último Worldlog les conté brevemente sobre los planes presentados en el acuerdo de coalición del nuevo gobierno de Holanda. La semana pasada debatimos estos planes durante la sesión de la Cámara de Representantes. En la práctica, los planes implican que las generaciones futuras tendrán que encargarse de los problemas climatológicos. Asimismo, aunque el gabinete prometa cerrar cinco de los centrales de carbón, se decidirá sobre el calendario de ello después del 2023, es decir, después de esta legislatura. Más aún, el gabinete está dejando esta responsabilidad en manos de un mercado que está fallando. Parece que, para este gobierno, la autorregularización es la solución. No obstante, genera situaciones peligrosas como ya pudimos ver durante la crisis económica y este verano en la industria alimenticia.

Posponer y evitar la responsabilidad en cuanto al futuro de nuestro planeta.


Marianne Thieme en el debate sobre el acuerdo de coalición

También el Instituto para la Planificación de Entorno (Planbureau voor de Leefomgeving/PBL) —un órgano del gobierno holandés para la elaboración de análisis de políticas en relación al medioambiente, la naturaleza y el entorno— comprueba con base en sus cálculos que el acuerdo de coalición sobre todo pospone sus tareas. Esto, mientras que, entre otros, el climatólogo Bert Merz dice que en los siguientes cinco años debemos tomar todas las medidas posibles para combatir el cambio climático para no rebasar el límite del aumento de 1.5 grados Celsius; o sea, dentro del periodo de esta legislatura.

Nuestro nuevo gabinete no cumple ni siquiera con la mitad de los objetivos climáticos de Paris. Y si no fuera todo, resulta que el ministro de economía también es el ministro de asuntos climáticos. Es como si el ministro de “bajar de peso” a la vez fuese el ministro de “galletas de chocolate”, en palabras de la cabaretera Claudia de Breij. Y este mismo ministro ni está informado sobre el hecho de que Holanda se encuentra en los últimos lugares en Europa en cuanto las políticas climáticas. No genera mucha confianza.


Las emisiones de una fábrica

Como “solución” ante los problemas climáticos, el gabinete propone un almacenamiento de CO2 bajo tierra. Un plan obsoleto de una época anterior, que surge de una forma de pensar arcaica. Es inalcanzable, requiere una cantidad de energía innecesaria y afectará al desarrollo de los paneles solares y molinas de viento, por el hecho de que los gastos para este proyecto se tendrían que hallar de los fondos de los subsidias asignadas a la promoción de energía sostenible. El PBL también indicó, como parte de su informe, que se requieren muchas medidas más. Por ejemplo, una reducción de la ganadería y bajar el consumo de carne y productos lácteos. Sin embargo, esto implicaría un cambio en la consciencia y el comportamiento de los ciudadanos, empresas y gobiernos y resulta que este gabinete no quiere tocar el tema.

Mientras tanto, Holanda sigue siendo un paraíso fiscal, un estado de bienestar para las empresas multinacionales mientras que los ciudadanos pagarán mucho más por sus necesidades fundamentales debido al aumento de impuestos de valor agregado. Así que las empresas han ganado la lotería con este gabinete. El Partido por los Animales dice: haz que el entorno de inversiones en Holanda se vuelve atractivo bajando los impuestos de labor, no los del dividendo. Deles prioridad a los PYMES y la innovación en vez de las empresas multinacionales.

Para alcanzar los objetivos climáticos y la economía sostenible, también necesitamos un modelo económico diferente, basado en una comprensión más amplia del término “bienestar”. La ecónoma británica Kate Raworth tiene unas ideas bastante firmes sobre su concepto de la “economía donut” con las cuales muestra que el crecimiento eterno sobre nuestro planeta limitado no es posible y por lo tanto irresponsable. Una película de TEDx en que Raworth explica su visión de forma divertida se puede ver aquí.


La ecónoma Kate Raworth

En este caso no se trata de lo que se puede pagar, sino de lo que nos podemos permitir. Las condiciones para nuestra existencia se ven amenazadas. Nos encontramos ante una crisis de biodiversidad con consecuencias desastrosas para las poblaciones de insectos y ciertos tipos de aves. En las zonas protegidas de Alemania ya desapareció el 75% de los insectos. La causa; en los campos se aplican insecticidas como el neonicotinoiden y el Roundup. Holanda se encuentra entre los primeros 3 países del mundo donde más se usa este veneno.

Se redujo a un tercio la vida dentro del Mar del Norte. A causa de la industria de la ganadería. Se emite mayores cantidades de amoniaco que hacen que la zona en un radio amplio se acidifica y se enferma. Tanto la industria de la ganadería como la pesca se ven protegidas por este gabinete.


Refugios por el clima

De acuerdo a un artículo de The Lancet, parece que a causa del cambio climatológico se irán a la deriva otros mil millones de refugiados. Vemos que la gente del Medio Oriente y África está desterrada por conflictos sobre materias primas. Debemos actuar ante las causas de la migración en vez de hablar sobre cerrar las fronteras. El vertedero de nuestros productos agrícolas baratos desarticula a los mercados locales en países de desarrollo. Holanda debería reconsiderar su estrategia agresiva de exportación y dar una oportunidad a los granjeros locales. El ministro-presidente elogia al sector de agricultura holandés mientras que las Naciones Unidos hacen sonar la alarma sobre este mismo sector: estamos agotando la tierra.

El Partido por los Animales quiere un cambio radical en la estrategia: poner como punto central del enfoque el planeta en vez de los intereses a corto plazo de los hombres del occidente.


Manifestación en contra de las granjas peleteras

Antes del debate fui a Noruega para dar una conferencia en la Universidad de Oslo sobre nuestro partido y la alimentación sostenible que tiene en cuenta el bienestar de los animales. Además hablé en Oslo durante la manifestación más grande de Europa en contra de la peletería. Asistieron miles de personas. ¡Fue fantástico! Mi discurso en inglés se puede escuchar aquí.

Lo que nuestro gobierno no se atreve hacer, Nueva York si lo hace: el mayordomo de la gran manzana anunció el iniciativa de un proyecto piloto llamado ‘Meatless Monday’ (lunes sin carne) para así enfrentar el cambio climático y la obesidad. La idea es que los lunes ya no se coma carne. ¡Un gran ejemplo para el resto del mundo, pues!

¡Hasta la próxima!

Marianne