El Gobierno holandés quiere poner fin ahora al comercio de sangre de caballo


6 febrero 2017

Martijn van Dam, secretario de Estado de Asuntos Económicos, va a abogar por una prohibición europea a la importación de sangre de yeguas embarazadas. Eso afirmó con motivo de las preguntas parlamentarias al respecto formuladas por la parlamentaria Esther Ouwehand (Partido por los Animales).

En las llamadas granjas de sangre de Argentina y Uruguay, embarazan a las yeguas continuamente para extraer la hormona de la fertilidad, conocida como PMSG, sacándoles grandes cantidades de sangre. Como consecuencia de ello, los animales sufren un grave proceso de debilitación y pérdida de peso. Los fetos se abortan de forma prematura o se separan de la madre estando todavía en la matriz.

La hormona de la fertilidad obtenida de esta forma se destina a la industria de la carne europea, donde especialmente los sectores ganaderos alemán y holandés hacen uso de este medio para aumentar la producción.

Esther Ouwehand: “En esas granjas de sangre exprimen literalmente y maltratan de forma sistemática a los caballos. Parece una película de miedo mala. Debemos prohibir tanto la producción como la importación de PMSG para poner fin al trato inhumano que reciben los caballos”.

El Parlamento Europeo ya adoptó el año pasado por mayoría una propuesta del Partido por los Animales para prohibir la hormona PMSG en Europa. Sin embargo, la prohibición no entrará en vigor hasta contar con mayoría en la Comisión y recibir la aprobación de una mayoría de países miembros. En respuesta a preguntas parlamentarias de Esther Ouwehand, el secretario de Estado Van Dam prometió dar la cara en Bruselas para hacer posible la prohibición.

El Partido por los Animales no está solo en su lucha. En apenas una semana, más de un millón y medio de ciudadanos europeos firmaron la petición de la red de campañas en línea Avaaz.