El ex traba­jador de construcción y político recién elegido del Animal Justice Party, causa una profunda impresión en todo el mundo con su discurso sincero


16 febrero 2019

A fines del año pasado, el Animal Justice Party (Partido por la Justicia por los Animales, AJP) ganó un escaño en la Cámara Alta del estado australiano de Victoria. Andy Meddick, ex trabajador de construcción y miembro activo del sindicato fue elegido en nombre del AJP y se le permitió hablar por primera vez en el Parlamento la semana pasada. Su especial discurso inaugural era personal, vino directamente desde el corazón y conmovió a muchos. El discurso no sólo tuvo un mensaje importante para los australianos, sino para todo el mundo.

El discurso inaugural de Andy Meddick en inglés

La obtención del escaño para el Animal Justice Party en una de las áreas agrícolas más grandes del estado australiano de Victoria significa un gran avance para el movimiento por los derechos de los animales en la política australiana. Andy Meddick, elegido en nombre del AJP, conmovió a todo el mundo con su inspirador y personal discurso inaugural.

Meddick nació en una familia extremadamente pobre y tuvo que abandonar la casa cuando cumplió apenas trece años, porque sus padres ya no podían apoyarlo. Se dedicó durante años a la construcción y hasta 2013 se dedicó principalmente a los derechos de los trabajadores. En 2013 sufrió un accidente grave y por órdenes del médico solamente podía realizar tareas ligeras en el jardín. El jardín donde trabajaba se encontraba justo detrás de un matadero de cerdos. Lo único que escuchó durante ese período fue el temeroso chirrido de los cerdos. En su último día en el jardín, Meddick decidió que ya no podía ser parte del sistema que abusa de los animales y que tenía que hacer algo para cambiarlo. En el mismo año se convirtió en miembro de la AJP.

Meddick: «Así es como llegué a comprender que se tenían que hacer más cambios. Tuve que tomar una decisión en contra de la explotación de los animales no humanos. Y no sólo eso: ellos tuvieron que convertirse en la parte central de mi discurso, mi lucha por la justicia, para todos.
Es algo extraordinario ¿no? Que alguien como yo, un niño desaliñado de los suburbios occidentales, un albañil, un sindicalista, un activista vegano de los derechos de los animales, ha llegado hasta aquí, donde realmente se pueden salvar vidas.

Victor Hugo escribió: «No hay nada tan poderoso como una idea cuyo momento ha llegado. La idea de que los animales deben representarse ante las autoridades de la sociedad claramente ha llegado y exige ser escuchada.»

El movimiento internacional de emancipación

Algunos representantes del movimiento político internacional por los derechos de los animales y la sostenibilidad

El AJP es parte de un movimiento social internacional en rápido crecimiento por la sostenibilidad y una sociedad justa para todos. Meddick se refiere a ese movimiento en su discurso:

«El movimiento por la protección de los animales es una tendencia global y está emergiendo como el movimiento de justicia social más grande de este siglo. Y es importante para mí reconocer que es un movimiento que en su mayoría está impulsado por mujeres. Me siento humilde y orgulloso de ser el primer miembro del Parlamento en Victoria elegido no sólo como parte una plataforma por los derechos de los animales, sino una que reconoce y lucha para todos los marginados, todos aquellos que no son representados y cuyas voces no se han escuchado hasta ahora o no se les han dado la importancia que merecen.

Palabras que unen


Andy Meddick en el parlamento

Meddick también expresó unas palabras de reconciliación y mostró comprehensión por la posición de los granjeros:

«Hay algo que el gran Martin Luther King Jr. alguna vez ha dicho y que siempre me da una sensación de tranquilidad, una sensación de propósito renovado. Dijo: «La cobardía pregunta: ‘¿es seguro?’ La conveniencia pregunta: ‘¿es políticamente aceptable? La vanidad pregunta: ‘¿es popular? ‘ Pero la consciencia pregunta: ‘¿es lo correcto? Y llega una hora en la que uno debe tomar una posición que no es segura, ni políticamente aceptable, ni popular, sino que uno debe adoptarlo porque la consciencia de uno le dice lo que es correcto.«

Porque por eso estoy aquí. Para representar a los increíbles habitantes de la región occidental de Victoria, actuar con consciencia y hacer lo correcto para ellos. Todos ellos. Todos ellos son de suma importancia para mí; desde la fauna autóctona, hasta los animales de compañía domésticos; desde los pueblos First Nation (los Aborígenes) hasta las personas diversas de las diferentes ciudades regionales. Y los granjeros.

Así es, también para los granjeros. Estoy aquí para extenderles la mano, para ofrecerles una rama de olivo, para ayudarlos a adaptarse a los cambios obligatorios que la emergencia climática conllevará. Y no sólo esto, pero también por el cambio fundamental en la forma en que percibimos las vidas de todos los seres sintientes ꟷde animales no humanos, seres con familias, vidas e intereses propiasꟷ una perspectiva que ya se ha convertido en un componente básico de la sociedad moderna.

Si queremos todos sobrevivir en este mundo, si queremos seguir siendo relevantes en este lugar, debemos reflejar los valores de todas nuestras comunidades. Si nos aferramos a los valores de la década de los 50 y no a los del 2019 y adelante, seremos una parodia. Como le cuento de Don Quijote, pero en la vida real: loco por miedo, luchando contra los molinos de viento del progreso y una sociedad en evolución con nuevos valores. Seriamos irrelevantes cuando en realidad deberíamos tomar las riendas.

Sobre todo, debemos promulgar o cambiar las leyes, guiados por ese rasgo simple, poderoso y hermoso que es parte inherente de todos nosotros: la compasión. Porque para los animales, somos su mayor amenaza y a la vez su única esperanza.»